Michael
Experiencia fílmica que enciende todos los sentimos
Gritos, silencios y pies moviéndose al ritmo de Beat It. Cinéfilos que lloran y cantan sus canciones, tocados por el amor y la magia de Michael. Los créditos iniciales revelan cuántos apostaron por el proyecto… y no se equivocaron. En su primera semana, se consolida como la biopic más vista.
Jafar Jackson no era actor ni pretendía serlo, pero logra capturar el espíritu de su tío a punta de estudio e investigación de más de un año. En cada coreografía resuena esa exigencia: “¿Es bueno? Sí. ¿Pero es lo suficientemente bueno para Michael?”, ya que para Michael el baile y la música son uno solo.
El guion de Jhon Logan apuesta por un estilo “beat”: dinámico, visual, de tempo ágil que evita las escenas de larga duración sostenido por la música como columna estructural que marca los hitos de su vida hasta los años ochenta.
También explora el espacio íntimo del creador. Los momentos de inspiración, los mantras que se repite para tomar impulso, los dedos que chasquean en busca del beat donde nacen sus canciones. También aparecen sus influencias del cine y la televisión, como las películas que veía con su madre o su fascinación por Los Tres Chiflados. Además, Michael se identificaba como Peter Pan, el niño adulto.
La trama se centra en cómo Michael se libera de las garras de su padre encarnado por Domingo Colman. Nada malo parece ocurrir… excepto cuando aparece él. El actor sostiene una atmósfera de tensión: su sola presencia puede volver turbios los momentos más felices, sin necesidad de diálogos.
Pero romper con su padre no tiene que significar alejarse de su familia quien guía cada paso que da, y es ahí donde el filme conecta de forma natural con sus fans. Incluso los fans son personaje-grupo en el filme que sirven como aliados: validan sus decisiones y confirman su visión.
Para las nuevas generaciones, que solo conocen la etapa más polémica de Michael Jackson, la película funciona como un regreso a sus orígenes en Indiana: sus miedos, sus sueños y sus primeras inquietudes.