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La mesa de trabajo también es una escena
Ordenar apuntes, libros y papeles no es un ritual vacio: es parte del modo en que una historia...
abril 10, 2026
Proceso
El bloqueo no siempre se vence con disciplina: a veces se vence con una imagen precisa, un gesto minimo y una pregunta bien puesta.
abril 15, 2026
Escribir no siempre es sentarse a producir. A veces es simplemente estar dispuesto a que una idea interrumpa el día. Me gusta pensar que las mejores escenas son las que aparecen cuando todavía no estamos intentando «escribir bien», sino cuando solo estamos tratando de entender qué siente un personaje en un rincón específico de su vida.
A menudo, el guion empieza mucho antes de la primera página. Empieza en una observación mínima, en un gesto ajeno o en una frase que escuchamos al pasar y que nos pide más espacio, menos adorno.
El miedo a escribir suele nacer cuando exigimos resultados antes de encontrar temperatura. Una buena práctica es trabajar primero la respiración de la secuencia: quién entra con poder, quién lo pierde, qué objeto cambia de significado, qué frase no puede volver a decirse igual al final.
Cuando una escena ya sabe dónde duele, entonces recién conviene afinar la forma. Antes de eso, todo es maquillaje.